El comportamiento no verbal de Mariano Rajoy en la entrevista de Jordi Évole en Salvados.

Publicado por el 30/05/2018. Categoría: blog

Cuando se dice mucho en muy poco tiempo: Análisis y comentarios del comportamiento no verbal de Mariano Rajoy en la entrevista de Jordi Évole la Entrevista de Salvados.

 

Puede verse la entrevista completa en vídeo aquí: https://twitter.com/twitter/statuses/1000109627554652160

 

En esta entrevista, el periodista Jordi Évole le pregunta a Rajoy por el caso Bárcenas.

El presidente del Gobierno español suele ser muy plano en el hablar y poco dado a respuestas emocionales visiblemente expresivas. Habitualmente acude a sus intervenciones públicas y entrevistas con el contenido muy preparado, en previsión de poder salir al paso de intervenciones inesperadas.

Sin embargo, Rajoy emite señales no verbales interesantes en situaciones donde la conversación gira en torno a temas sensibles o donde las respuestas pueden tener consecuencias importantes.

 

La entrevista desde la óptica de la comunicación no verbal.

En el primer minuto se le pregunta a Rajoy si sabía de la actividad presuntamente delictiva que hacía Bárcenas. Aquí Rajoy empieza a acusar la tensión, como lo hará durante toda la entrevista, con leves expresiones como pasarse la lengua por los labios antes de responder (min. 0:41).

Se muestra seguro en la respuesta y la acompaña con una explicación algo errática. A pesar de ello no pierde la fluidez. Esto muestra la preparación previa que ha realizado el entrevistado.

 

“¿Usted ha mentido sobre el caso Bárcenas?”

Al comienzo del segundo minuto llega una pregunta directa que empieza a cambiar el patrón de comportamiento no verbal de Rajoy.

“Siendo consciente, no”. Responde. A continuación realiza una expresión facial en la que mueve las cejas. Un gesto producto de una reacción brevísima de preocupación y miedo. Esta expresión muy típica en él cuando se da en forma de tic, pero aquí es interesante porque la expresión es más prolongada que sus habituales tics.

Sobre la parte verbal de la respuesta, la frase “Siendo consciente, no” también deja indicios. Mentir conlleva intención de engaño de forma consciente. Una cosa es mentir y otra decir algo que simplemente no es verdad. Aquí Rajoy denota menos seguridad, no necesariamente por mentir: parece que teme que le puedan sacar, en ese momento o en el futuro, algo que perjudique o le ponga en una contradicción.

 

“Mientras el señor Bárcenas guardó silencio, ¿Le protegieron?”

Al oír esta pregunta, Rajoy niega con la palabra y a continuación subraya su afirmación con la negación de cabeza. Esta negación física es intencional, se produce después de la afirmación. No es indicio de mentira, pero sí del claro propósito de mostrarse convincente. Esto concuerda con la pregunta que él mismo hace después: ¿Qué quiere decir “le protegieron”? Rajoy tiene necesidad de aclarar para evitar verse comprometido con una nueva pregunta. Un nuevo gesto de pasarse la lengua por los labios y siguiente iniciativa revelan su impaciencia e incomodidad. La frecuencia de parpadeo aumenta. Los movimientos de cabeza son más amplios. Toma de nuevo el control de su discurso y así lo muestra con diversos gestos ilustradores con las manos. Está volviendo a emitir un mensaje ya preparado con antelación.

El “no voy a estar aquí de manera continuada” del minuto 3.50 es la expresión verbal de lo que le ha pasado a Rajoy por dentro en los momentos anteriores.

En el minuto 4 trata de terminar su iniciativa de forma elegante pero no auténtica, con una sonrisa de cortesía pero no verdadera, marcada por la tensión. Rajoy sabe que debe guardar ciertas formas y mostrar una imagen favorable para parecer creíble.

 

La “catarata de corrupción” y su responsabilidad

La incomodidad del presidente aumenta cuando se le habla de la “catarata de casos de corrupción del Partido Popular” (minuto 6). El lenguaje corporal de Rajoy es más agitado: labios resecos, deglución más visible, movimiento corporal del cuerpo al oír la pregunta… Évole le está llevando a un terreno que a él no le gusta nada. En un cambio de plano, en el minuto 6.27 podemos ver a Rajoy en adoptando una posición de barrera con los brazos y las manos con los dedos entrelazados, a diferencia de lo que hemos visto en otros momentos. 

 

En el minuto 7:51 vemos una nueva toma de iniciativa de Rajoy que, en un estado de mayor incomodidad, muestra un gesto expresivo de ira mientras añade “vayamos al juicio global si le parece”. Está tenso, mantiene las manos separadas pero en posición de bloqueo, dispuesto a usarlas para intervenir rápidamente y hacer sus conocidos gestos ilustradores. Está concentrado en lo que va a decir a continuación, pero mantiene la necesaria atención a la siguiente intervención de Évole. Cuando éste le pide un ejemplo de gente que ha dimitido, Rajoy hace un gesto de alejamiento echándose hacia atrás. Es como si quisiera apartarse de la pregunta.

 

Conclusión:

Mariano Rajoy muestra un comportamiento no verbal de incomodidad a lo largo de toda la entrevista. Su lenguaje corporal, contrastado con su mensaje verbal, me llevan a pensar que el presidente teme que los casos de corrupción deriven en responsabilidades que le afecten a él personalmente, independientemente de cuál sea la realidad. Sea cual fuere, el comportamiento no verbal de Mariano Rajoy deja ver hasta qué punto le afecta la situación de corrupción de su propio partido, además de la sensación de que el presidente no se siente completamente confiado en su capacidad de control para manejar las consecuencias de los hechos ocurridos en el futuro, como se aprecia en su constante necesidad de cubrirse las espaldas y derivar la entrevista hacia otro punto por propia iniciativa.

Artículos relacionados